Una vida dedicada a la
investigación y a la docencia.
Estos dos caminos han
marcado la trayectoria de
Carlos Vilches y han
desembocado en la
creación del “Taller de
Sociología S.L.”.
- ¿Podrías resumirnos brevemente
los objetivos y resultados
de tu tesis doctoral?
La tesis se titulaba:
Evolución de las actitudes
ante el euskera de los universitarios
de Navarra 1992-
2002. Nafarroako unibertsitarien
euskararekiko jarreren
bilakaera. Planteaba como
objetivo central analizar, en
términos diacrónicos, la evolución
de la población navarra
con estudios universitarios
respecto al euskera. Al
efecto de responder a los
objetivos de la investigación
se utilizó metodología cualitativa
y cuantitativa. Como
conclusiones se pueden establecer que más del 82%
de los universitarios y universitarias
estaban a favor de
promocionar legal y educativamente
el euskera en mayor
grado que el existente en la
sociedad navarra. El 82,6% de los jóvenes universitarios
o titulados apuestan
por promocionar el
euskera social, legal, laboral
y educativamente y tres de
cada cuatro lamentan que su
presencia en la UPNA, UN y
UNED sea actualmente
“baja”. Las mujeres resultan
las más favorables hacia esta
lengua en todas. En diez años
ha subido el apoyo universitario
al euskera siete puntos
(del 75,5% al 82,6%) pero
también ha crecido el porcentaje,
aunque minoritario, de los que están en contra
bajando significativamente el
número de indecisos (toma
de posición).
En cuanto a la utilidad de las
lenguas para acceder al trabajo,
hay un acuerdo general
en que ni el inglés, ni el
euskera acaban siendo definitorios.
Los jóvenes valoran
este idioma por razones culturales
o emotivas, más que
por intereses pragmáticos o
políticos.
-¿Podrías resumirnos tu
trayectoria profesional?
En el año 1977 comencé a
colaborar como docente e
investigador en IPES
Navarra en el primer proyecto
de escuela de Ciencias
Sociales de Navarra, donde
comenzamos a realizar las
primeras investigaciones
sociológicas; en concreto el
primer estudio fue las normas
subsidiarias de San Adrián, con el equipo de
arquitectura de Félix Pagola.
Curiosamente, luego su hijo
Mikel ha sido alumno mío de
Sociología, y es uno de los
sociólogos innovadores de
nueva generación. Diez años
después, y con el objeto de
dedicarme sólo a la formación
e investigación en
Sociología, fundé el “Taller
de Sociología S.L.”. La
docencia, como he apuntado,
ha sido una ocupación
importante: inicialmente en
el ámbito del euskera y luego
en el de la investigación.
Hemos dado cursos de formación
en Ayuntamientos,
Gobiernos de Navarra, La
Rioja y País Vasco, en especial
en el ámbito socio-sanitario.
También en otros
como INAP, ANEL, ESIC,
Fondo de Formación, Máster
de Agenda 21, ONGD, centros
escolares, movimientos
ciudadanos, etc.
-Quisiéramos que nos
hablaras del “Taller de
Sociología”, una de las empresas
de investigación
social pioneras en Navarra. ¿Cómo surgió la idea de formar
el Taller?
La idea fundamental fue la de
constituir un espacio de formación
e investigación bajo
el formato de empresa, pero
con las peculiaridades de
posibilitar el desarrollo de
proyectos que difícilmente
encajan en la clásica rentabilidad
empresarial.
También constituir un escenario
de encuentro e intercambio
interdisciplinar de
nuevas experiencias prospectivas.
De ahí que se hayan
organizado talleres de formación
en metodología cualitativa,
análisis del discurso o
en investigación acción. En
el plano de la investigación
trabajamos y colaboramos
con profesionales del resto
del Estado que son expertos
en diferentes temas y que se
asocian al Taller en función
de cada trabajo.
- ¿Cuál ha sido su evolución? ¿Qué volumen de actividad tiene en la actualidad?
La evolución ha sido progresiva en el tiempo, la existencia de una estructura variable permite ajustarse a los ciclos de trabajo que son altamente variables.
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- ¿Cuáles son sus principales
trabajos o productos? ¿Y los
principales clientes?
El año pasado estuvimos trabajando
seis analistas y en la
actualidad hemos retornado a
tres, la estructura se adapta a
cada momento y nivel de
proyectos.
Al tratarse de una comunidad
pequeña, resulta compleja la especialización, aunque
nosotros trabajamos en
mayor medida en el ámbito
de las administraciones y en
cuestiones de carácter social,
sanitario también educativo
y cultural. Como clientes
principales tenemos las
administraciones y los
movimientos sociales, en tercer
lugar las PYMES y profesionales
de Navarra. Por
nuestra experiencia, sin
renunciar a los estudios
cuantitativos, tenemos una
mayor demanda en investigaciones
cualitativas, donde
somos pioneros en Navarra.
-¿Qué perspectivas de futuro
tiene?
El futuro en esta profesión
siempre es incierto y cíclico,
los períodos previos a San
Fermín y el final del año son
especialmente intensos. Ello
nos permite dedicarnos a la
formación en los espacios
intermedios.
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- ¿Cómo la ves? ¿Cuáles son
los principales ámbitos de
actuación del sociólogo?¿En qué nuevos campos
habría que incidir?
Desgraciadamente en la perspectiva
general el avance es
excesivamente lento, al
menos hoy en día la mayoría
de personas no se extrañan al
oír la palabra sociólogo o
socióloga.
Pero en términos de sociedad
no se sabe cuál es la función
profesional que podemos
desarrollar. Existe un cierto
tipismo de tertuliano o
encuestólogo, que pese haber
servido para construir inicialmente
una imagen social,
debemos trabajar para
proyectar nuestra profesión
en todos los escenarios
sociales y profesionales.
La Administración tampoco
está colaborando al desarrollo
de los profesionales; sería
importante presionar desde el
colegio para que se crearan
puestos de sociólogos en las
administraciones, el propio Gobierno tiene responsabilidad
al haber creado la carrera
en la Universidad Pública. El
mundo industrial tiene aún
muchos prejuicios con la
imagen de críticos de los
primeros sociólogos industriales.
En cualquier caso, los sociólogos
y sociólogas tienen que
construirse sus propios escenarios
de trabajo, la experiencia
nos demuestra que cuando
se han asentado en determinados
trabajos los profesionales
de la Sociología son
especialmente polivalentes.
Creo que en los últimos años
la labor del Colegio está siendo siendo
decisiva para abrir nuevas
vías profesionales, y formar a
los sociólogos y sociólogas
para los nuevos retos y
necesidades de la sociedad
postmoderna. Género, conflictos,
interculturalidad,
agentes sociales, mediación,
evaluación de programa,
nuevas tecnologías..., son
líneas de trabajo que para los
que tenemos más años nos
sorprenden por la cantidad de
posibilidades de desarrollo
profesional que albergan.
- ¿Qué carencias se detectan? ¿En qué aspectos se
debiera incidir en la formación
de grado y posgrado?
En particular, como a mí me
interesa la metodología, creo
que se está avanzando en una
mayor presencia de la teoría
y praxis, las prácticas de
alumnos y alumnas en
empresas parece sustancial.
Desde el área de lo cualitativo
hay carencias significativas
en la formación en disciplinas
como la Psicología
Social, la Lingüística y la
Semiología, el Psicoanálisis
o el Análisis del discurso.
- Eres colegiado desde hace
bastantes años. ¿En tu
opinión cuáles deben ser las principales líneas de acción
del Colegio Navarro?
Sí, el año pasado me concediron
el diploma de acreditación
profesional por
veinticinco años de ejercicio
profesional como Colegiado.
Insisto en que hay que crear
una imagen social de la profesión
y trabajar en presionar
a las administraciones para
incorporar sociólogos y
sociólogas a sus diferentes
departamentos. La creación
de cursos de especialización
en los nuevos espacios profesionales,
a la par que aumentar
los servicios a los colegiados
(centro de reunión, salas
para cualitativo, Internet y
multimedia....) deben ser referentes
para el nuevo equipo
colegial. Hay un montón de
nuevos titulados que esperan
una oferta atractiva del
Colegio para incorporarse.
Todos estamos esperanzados
en este nuevo tránsito colegial,
para el que os deseo
suerte y toda la colaboración
que necesitéis. |
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