Jefe de Gabinete en el departamento de
Bienestar Social, Deporte y Juventud
David Sainz
Perfil - Licenciado en Sociología
por la Universidad
Pública de Navarra
- Último año de Sociología
en la Universitá degli studi
di Perugia
- Programa de Doctorado "Estado del Bienestar:
Estrategias de Intervención
Social"
- Master en Dirección y
Gestión de Servicios
Sociales
David Sainz afirma que la
formación multidisciplinar
que le ha proporcionado la
Sociología ha sido decisiva
en su trayectoria. Con la
agudeza analítica propia de
la profesión, ahora desarrolla
su trabajo en la Administración
Pública.
- ¿Ha influido tu formación de
sociólogo en tu trayectoria?
Para la profesión que desempeño
actualmente, en la
Administración Pública, me
ha resultado de gran importancia
la formación integral y
multidisciplinar que me ha
facilitado la carrera de
Sociología en la Universidad
Pública de Navarra. Esta
licenciatura me ha permitido
poder analizar sintéticamente
tanto lo objetivos como los
problemas que se presentan y
apoyar la gestión de áreas de
intervención social y servicios
públicos.
- ¿De qué manera?
En este trabajo debes saber y
hacer prácticamente de todo,
ya que atendiendo las necesidades
del Departamento y del
Consejero tienes que ser
capaz de analizar las situaciones
y plantear las mejores
alternativas, con toda la
información posible para que
la toma de decisiones sea lo
más acertada. Del mismo
modo, la comunicación
pública debe
trabajarse de
manera responsable
para que a
la sociedad, al
ciudadano
como cliente de las
Administraciones Pública
que es, le sea entendible y
accesible la Administración,
a la vez que se sienta informado
sobre la gestión y el
trabajo que se desempeña a
su servicio.
- ¿De qué manera ha completado
y definido tu perfil profesional?
Una formación integral
como la de Sociología ofrece
las suficientes herramientas
teóricas y prácticas como
para desarrollar el trabajo
con cierta soltura. No
obstante, resulta fundamental
una formación continua y
permanente, ya que los seminarios,
cursos y postgrados
permiten ajustarte a la
demanda que te exige en
cada
momento
tu profesión.
La formación
posterior
que más destacaría está
ligada a un master específico
de Dirección y Gestión, a un
programa de doctorado, a un
postrado en habilidades
directivas, y estancias en el
extranjero, para asegurar un
nivel adecuado de idiomas.
De hecho, sigo formándome
en todo aquello que durante
la Universidad no pude estudiar,
practicar o profundizar
como me hubiera gustado.
También creo que es muy
importante destacar, a la hora
de orientar a otros licenciados
recientes, de cara al mercado
laboral, que la formación
humana y el compromiso
cívico con la sociedad,
en las áreas más diversas en
función del gusto de cada
uno, llevan a una formación
humana integral. Ésta es a
menudo tan importante o más
que la propiamente académica,
reflejada en un currículum.
Cada vez más, la selección
de personal se orienta a
perfiles humanos, con cualidades
que no se pueden
aprender en un curso específico;
ya se encargará la
empresa de ofrecerte la formación
que le interesa. Ahora
bien, las virtudes y las cualidades
humanas de un trabajador,
a menudo son imposibles
de enseñar o aprender.
- ¿Tus inquietudes se forjaron
ya desde el campus?
Siempre destaco mi paso por
las Juntas de Facultad y el
haber sido delegado y representante
de estudiantes
durante varios años, en una época complicada, donde
hubo que comprometerse
para defender unos principios
básicos que en el campus
unos pocos querían limitar.
Tambien valoro, por cómo
me han marcado a la hora de
valorar y de pensar, las experiencias
que he tenido en
países en vías desarrollo. En
los programas de cooperación
realmente valoras la
dimensión global de este
mundo, tal injusto en muchas
ocasiones y
en el que
acabas asumiendo,
desde
la parcela de
responsabilidad
que tengas
en cada momento y dentro
de tus posibilidades, tu
reponsabilidad en mejorar las
cosas y en dejar una huella
de bien por donde pases.
- ¿Qué destacarías del
camino recorrido, a tus 27
años?
Mi trayectoria profesional, si
se le puede llamar así,
empezó en la Universidad
Pública de Navarra, como
investigador y becario predoctoral.
Al mismo tiempo,
el Departamento de
Sociología me dio la oportunidad
de compaginar la
docencia, concretamente en
materias como las técnicas
avanzadas de investigación
social y sociología industrial.
Por ello le guardo gran cariño
y agradecimiento. Asimismo,
cursé el ultimo curso de
Sociología en la Universitá
degli studi di Perugia, en
Italia, en estudios de Ciencia
Política, y a la vuelta realicé
un master en Dirección,
Gestión e Intervención en servicios sociales, al tiempo
que cursaba el programa de
doctorado sobre este mismo
tema.
- ¿Y del tramo actual? En el año 2003, me incorporé
a la Administración del
Gobierno de Navarra, como
Jefe de Gabinete, en el
Departamento de Bienestar
Social, Deporte y Juventud.
El Departamento engloba
cinco direcciones generales,
con tres áreas fundamentales
de competencia en política
social (Servicios Sociales,
Igualdad de Oportunidades y
Mujer, así como Deporte y
Juventud). Funcionalmente
se estructuran en dos
Direcciones Generales, y tres
Institutos; Dirección General
de Familia;
Dirección
General de
Bienestar Social ;
Instituto
Navarro de
Bienestar Social, como
Organismo de gestión de las
prestaciones sociales de
Navarra; Instituto Navarro de
la Mujer; e Instituto Navarro
de Deporte y Juventud, competente
en materia de
Juventud y Deporte en nuestra
Comunidad foral. Es un
departamento complejo por
la gran variedad de temas que
se tratan, pero de gran realización
profesional y personal.
Sobre todo por el gran
impacto que tiene lo se hace
sobre las personas, especialmente
sobre las más desfavorecidas,
como es el caso de
los programas de incorporación
social, programas de
atención a las personas mayores,
de atención a las
dependencias o el programa
Cooperación Internacional al
Desarrollo del Gobierno de
Navarra.
- ¿Cuál es el desempeño
actual de tu trabajo? Tal y como decía antes es un
trabajo apasionante, tanto por lo variado de los temas que se
tocan, como para el impacto
social que tiene el trabajar en
un Departamento como lo es
el de de Bienestar Social,
Deporte y Juventud del
Gobierno de Navarra. Cada
día de trabajo es distinto,
sabiendo que tu misión es
siempre la de colaborar y
apoyar, tanto en coordinación
como en información para la
toma de decisiones, al
Consejero y al
Departamento. Otro aspecto
importante es el de la comunicación
pública que deber
ser coordinada y planificada
de tal manera
que sea veraz
y entendible
por parte de
los ciudadanos
al tiempo que
les sea presentada
de una manera clara y
entendible. Cada día de trabajo
de un Jefe de Gabinete
siempre es diferente, muy
intenso, tanto en contenido
como en tiempo, pero gratificante
y de mucha realización
profesional y personal, ya
que cada unos de los diversos
temas que te toca atender
tienen mucho que ver, en mi caso, con la necesidad social
y con su satisfacción de la
mejor manera posible. Es un
desempeño que está orientado
a que las cuestiones y
objetivos se cumplan y se
solucionen los temas de
mayor dificultad, y se haga
de la manera más eficaz y
rápida posible, ya que detrás
de los asuntos de la administración
hemos de tener muy
presente que hay personas y
colectivos a quienes nos
debemos. Es por ello que
aplicar todos los conocimientos
que uno tiene al servicio
público es siempre motivo de
satisfacción
y a la vez te
permite la
mejora continua
de las
competencias
y
capacidades profesionales y
humanas.
- Ahora que cuentas con
perspectiva ¿qué carencias
destacarías de la formación
en Sociología? En cuanto a las carencias que
encuentro en la formación de
la carrera, destaco todo lo relativo al manejo de herramientas
informáticas con
programas adecuados al
futuro profesional. En mi
promoción, 1996-2000, únicamente
tuvimos dos o tres
asignaturas en las que el
soporte docente era el ordenador
y los programas adecuados.
Recuerdo como
especialmente útil la formación
en técnicas avanzadas
de investigación social, con
SPSS, que nos permitió acercarnos
al análisis cuantitativo
y cualitativo de las investigaciones
sociales. Por eso,
tanto en la licenciatura como
después me he esforzado
especialmente en este aspecto.
- ¿Y qué hay de los puntos
fuertes? El primero de ellos consiste
en la base teórica e histórica
que proporciona la Sociología, que te permite
sistematizar y abordar las
situaciones desde un punto
de vista mucho más analítico,
refiriéndote a los modelos
clásicos y modernos de pensamiento.
En segundo lugar,
destacaría la parte práctica de
las técnicas de investigación
social, que nos permite tener
la soltura del manejo de los
datos y de la metodología de
trabajo en investigación,
especialmente aquella que se
fundamenta sobre los
soportes matemáticos y
estadísticos. Y en tercer lugar
subrayaría la habilidad de
poder expresar, sintetizar y
comunicar los conocimientos
y las ideas. Para un sociólogo,
entiendo que es muy
necesario, incluso imprescindible,
la capacidad de
transmitir bien lo que se
quiere decir, a través de palabras
y conceptos concretos y
concisos. Esto posibilita ir a la raíz de los problemas y de
las soluciones, estructurando
ambos de manera clara y
entendible para el resto. El
trabajo, especialmente de
cara a la gente, hace que expreses
sólo lo necesario, lo
más concreto y entendible
posible.
- ¿Cómo ves el futuro de
esta profesión? Quiero mostrar mi esperanza
y satisfacción por haberme
encontrado durante este tiempo,
y cada vez con más frecuencia,
con numerosos
licenciados en Sociología
que desempeñan trabajos
relacionados con ella y de
responsabilidad. Abren
nuevos caminos a una profesión,
sin duda, de futuro.
Hace poco tiempo, un
responsable de una multinacional
afirmó que los directivos
del mañana deberán
tener una formación sociológica
importante, ya que se
necesita cada día más gente
capaz de interpretar los tiempos
y los procesos de cambio,
también en el mercado y en
las empresas. Se buscan personas
con capacidad de
relación personal para la resolución
de conflictos y que
motiven, lideren y desarrollen
proyectos e ideas, trabajando
con distintos grupos y
personas, integrándolas en
una misma dinámica con el
objetivo del éxito común. En
definitiva, que integren
muchas facetas de
conocimiento y las apliquen
al trabajo y a la sociedad; que
ofrezcan desde un perfil profesional
y técnico adecuado,
también y como condición
necesaria e imprescindible,
diría yo, capacidades
humanas y habilidades
sociales.